Cecilia Rodriguez

Cecilia Rodriguez

Experta en aromaterapia.

Aceite esencial de lavanda

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El aceite esencial de lavanda se extrae de una planta de la familia de las lamiáceas. Con ella nació la aromaterapia y es un excelente remedio para la piel, del que descubriremos juntos características, usos y propiedades.

Características de la planta de lavanda

La lavanda, también conocida como lavanda de jardín, lavanda officinalis o lavanda común, es una planta de la familia de las lamiáceas.

El nombre científico de esta planta es Lavandula angustifolia, también conocida como Lavandula officinalis o Lavandula vera.
Antes de que se desarrollara su cultivo en la Provenza, la verdadera lavanda crecía de forma silvestre entre 800 y 1800 metros de altura.

La lavanda es un arbusto perenne de hoja perenne de pequeño tamaño, entre 60 y 100 cm. Se distingue del espigo por sus hojas estrechas, largas y relativamente cortas (5-6 cm) y por sus flores malvas o violetas, poco perfumadas, que forman espigas en la parte superior de tallos no ramificados.

Ya en el siglo XII, Hildegarda von Bingen, ensalzó sus propiedades contra los dolores de hígado y pulmón y contra las enfermedades y los piojos.

En el siglo pasado, el químico francés Renè Maurice Gattefossé, a quien se atribuye la invención del término «aromaterapia» en 1928, y que contribuyó al renacimiento del interés por el uso de los aceites esenciales con fines terapéuticos, observó que el aceite esencial de lavanda, que utilizaba para las mezclas de perfumes, tenía una notable capacidad para curar las heridas por quemaduras.

Parte de la planta destilada

El aceite esencial de lavanda angustifolia se obtiene mediante un proceso de destilación al vapor de las flores de la planta.

Originaria del sur de Francia, la lavanda verdadera crece de forma silvestre hasta 1800 metros de altura.

Propiedades del aceite esencial de lavanda

El aceite esencial de lavanda se presenta en forma de líquido amarillo claro o transparente y es muy aromático, con notas frescas, florales y dulces.

El uso del aceite esencial de lavanda vera en aromaterapia, se recomienda por muchas de sus propiedades, entre las que se le reconocen:

  • Antiestrés y relajante: es un remedio excepcional para hacer frente a todas las situaciones de estrés y ansiedad, realizando una acción reequilibrante. Por tanto, es capaz de hacer frente a todas las enfermedades de origen nervioso: hipertensión, taquicardia, insomnio y asma. Actúa como un verdadero calmante de la esfera emocional y afloja las contracturas musculares a nivel físico. A nivel psíquico tiene una acción sedante, calmante y antidepresiva.
  • Analgésico y antiinflamatorio: utilizando unas gotas de aceite esencial de lavanda para crear una loción, diluyendo el aceite esencial al 20% en un aceite de masaje, esta mezcla puede utilizarse para aliviar con éxito los calambres, el reumatismo o las contracturas musculares.
  • Antibiótico y antiséptico: excelente remedio en el tratamiento de todas las enfermedades del sistema respiratorio como la gripe, la tos, el resfriado, la sinusitis, el catarro. Excelente remedio también contra la otitis. Si se diluye en el limpiador íntimo, contrarresta las enfermedades de origen bacteriano del sistema genito-urinario, como la cistitis.
  • Cicatrizante: es una solución natural muy eficaz para problemas de la piel como eczemas, micosis, acné, cuperosis, quemaduras, psoriasis, dermatitis, heridas.
  • Repelente de insectos: ahuyenta los parásitos como las pulgas, los ácaros y los piojos, de hecho es un aceite esencial muy solicitado en caso de infestación de piojos en los niños.
  • Otros usos beneficiosos para los niños: en caso de trastornos como cólicos, irritabilidad, problemas respiratorios de diversa índole, agitación nocturna, pueden aliviarse con un masaje en la nuca, en el pecho o con unas gotas del aceite esencial puestas en la almohada, en el agua de los humidificadores de los radiadores o en el difusor de aceites esenciales.

Cómo utilizar el aceite esencial de lavanda

El aceite esencial de lavanda puede utilizarse para:

Inhalación

Colocado en la almohada o en un pañuelo, inhalado profundamente, ayuda a combatir el insomnio.

Difusión ambiental

Una gota de aceite esencial de lavanda por cada metro cuadrado del ambiente en el que se difunde, mediante un quemador de esencias o en el agua de los humidificadores de los radiadores para aliviar los dolores de cabeza, la tensión nerviosa, el estrés, el insomnio.

Aplicación tópica

1 ó 2 gotas de aceite esencial de lavanda diluidas al 20% con aceite de almendras dulces, para un masaje regenerador en el abdomen en caso de cólico, para aliviar las picaduras de insectos y las pequeñas quemaduras.

Sobre la piel no se debe aplicar directamente, sino diluido con aceites portadores.

Contraindicaciones

Como la mayoría de los aceites esenciales, existen contraindicaciones para las mujeres embarazadas, especialmente dentro del tercer mes, las mujeres lactantes y los niños menores de 3 años.

El abuso de este producto también está contraindicado porque, al ser especialmente fuerte, puede generar efectos no deseados. También se recomienda no exagerar con las dosis, incluso cuando se utiliza en difusores de ambiente.

La consulta con un médico o farmacéutico experto en naturopatía está ciertamente indicada tanto para el uso interno como para las aplicaciones en sujetos con patologías particulares.

Valoración
5/5

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